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La ciudad de Djenné en Malí

Djennée también conocida como Dienné, Djenné, Jenne o Yenné (y denominada en nuestro idioma como la ciudad de barro) es conocida por ser una urbe de carácter comercial así como religiosa muy popular en Malí, Mopti.

  • ¿Qué hacer allí? Hay muchos misterios por contemplar en estas interesantes muestras arquitectónicas del imperio Songhai. La Gran Mezquita de Adobe (Patrimonio de la Humanidad desde el año 1988), es sin duda una de las mejores apuestas, sobre todo si amas contemplar antiguos edificios y la historia del arte. Tiene puertas con herrajes que se asemejan al arte más antiguo de Al Andalus y diversas ventanas con arco de herradura insólitas que llaman la atención. En la Gran Plaza de la Mezquita, además se celebra un enorme mercado, en donde podrás contemplar a las diferentes etnias de Malí con sus trajes autóctonos. Verás a las mujeres de la etnia Peuhl, que se reconocen por sus labios pintados en tonos azulados; las de la etnia Dogón, que sólo van vestidas con un faldón dejando sus pechos al descubierto o las de las etnicas Songhai que llevan boinas y pañuelos distintivos. La riqueza en telas y artesanía es asombrosa.
  • Mezquita Djenné

    Mezquita Djenné

    Mezquita Djenné

    Mezquita Djenné

    Mezquita Djenné

    Mezquita Djenné

  • ¿Cuándo ir a Djennée? Siempre mejor de octubre a marzo, siendo los meses de temperatura más agradable noviembre y diciembre.
  • ¿Cómo llegar? Desplázate a Malí, en avión con las compañías Air France o Royal Air Maroc. Lo más seguro es que ya en Malí te desplaces en vehículo hasta Mopti, hay 344 kilómetros de recorrido. Después, ya en Mopti, tendrás un recorrido de 2 horas y 8 minutos más hasta Djenné, tomando la RN6. Son 129 kilómetros. 
  • ¿Qué alojamientos escoger? Una de las opciones que más te gustarán será el “Hotel Djenne Djenno”, es como si te recibiera, ya que se encuentra en las puertas de la ciudad, haciendo que pienses que estás dentro de un palacete. La construcción ha respetado los materiales tradicionales de uso de la urbe, siendo diseñado en barro. Ofrecen cenas en el jardín y cócteles en la terraza refrescantes a base de ron y jengibre.
  • Fotos: Hellier, Ralf Steinberger

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