Suiza alberga algunos de los lugares más bellos del mundo, como los Alpes, así como el Lago de Zúrich o el de Constanza. Muestras de la atracción que llegan a sentir las personas por una naturaleza vibrante y estimulante. Desde cualquier parte de Europa puedes llegar tanto en tren como en avión, siendo un destino muy apetecible para las vacaciones. Sigue nuestra recomendación por estos 5 puntos de parada impresionantes. Cuando vayas nos darás las gracias porque te enamorarán 😉 ¡Comenzamos!
El Valle de Lauterbrunnen
Es un lugar repleto de magia. Lo mejor es que dejes el coche en los pueblos colindantes a Lauterbrunnen, llegando al valle andando. Hay múltiples rutas de senderismo, por lo que verás grupos de personas y parejas realizando los diferentes caminos con sus guías. No dejes de acercarte hasta el paseo de la roca (está excavado hacia el interior), es una experiencia increíble porque puedes ver la cascada desde dentro. Hay alrededor de 72 cascadas en total, por lo que puedes hacerte una visión previa, de su nivel de belleza. Como actividades posteriores, apúntate a los paseos en teleférico. Llegará hasta Grutschalp. A aprimadamente media hora, tienes la quesería Winterreg. Pide que te indiquen donde tomar el autobús para llegar hasta Trummelbach Falls, cascadas subterráneas con agua que proviene de glaciares.


Fotos: Nick Leonard
Blausee (también denominado como el Lago Azul)
Se ubica en el Parque Natural Blausee, siendo un paraje que hará disfrutar a todos los sentidos, por la belleza de su naturaleza y el color azul intenso de su agua, que proviene de aquellas subterráneas acumulándose y obteniendo un color intenso, absorbiendo la luz. Los bosques que se encuentran alrededor son algunos de los más bellos de Suiza. Las zonas de pesca para truchas son uno de los espacios dedicados al ocio más importantes, aunque también hay zonas montadas especialmente para hacer barbacoas y picnics.



Foto: Christian Baracchi, Alex
El castillo de Oberhofen
A la vera del lago de Thun, es uno de los más populares por la calidad e interés de los frescos de su capilla, siendo de interés para los amantes del arte clásico. El castillo todavía contiene los jardines originales así como la decoración de los siglos XVI y XIX. Las vistas desde cualquier parte del lago son increíbles, siendo los paisajes preferidos para fotografiar.

Fotos: Thomas B. Wyler
Grindewald
Es uno de los pueblos más fascinantes de Suiza para esquiar. Mi zona de paseo recomendada es la ruta de senderismo de Männlichen a Kleine Scheidegg, ya que allí mientras caminas puedes tener acceso a las vistas más impresionantes de las montañas colindantes. Si te gusta la emoción, no te pierdas Jungfraujoch, uno de los puntos más altos de la montaña, encontrando hielo y nieve en las temporadas adecuadas. Gletscherschlucht, tiene una de las gargantas más impresionantes con galerías de roca, que sorprenden a cada paso.

Foto: Kari Siren
Pasarela de la garganta de Aareschlucht
Se encuentra en un cañón de 1,4 kilómetros de longitud, aproximadamente. Puedes acceder directamente andando desde Meiringen, llegando en menos de una hora. La entrada se encuentra en una zona de bosque, a medida que vas viendo y adentrándote en la pasarela, te adentrarás en la garganta, formando parte de las rocas y el agua, de un intenso color. A medida que vas caminando, te darás cuenta de que el camino es un lugar en evolución, siendo un paseo vivo ¡sentirás 10 ambientes en uno! hay zonas más oscuras, zonas más frías, zonas de más luz, saltos de agua de ambiente fresco e incluso playas pequeñas naturales. Una experiencia maravillosa. ¡Tienes que vivirla!



Foto: Brue
Zurich
Zúrich es la capital de Suiza. La mayoría de sus puntos de interés están alrededor de las riberas del río Limmat.
La Grossmünster es la iglesia más emblemática de la ciudad ya que tuvo mucho que ver en la Reforma Protestante del siglo XVI. La entrada a la iglesia es gratuita, aunque hay que pagar para subir a sus torres gemelas del campanario. Tampoco dejes de visitar la Iglesia de San Pedro y la Iglesia-abadía de Fraumünster.
Cerca de aquí también puedes visitar el zoo, que alberga más de 1.500 animales; así como el jardín botánico, destacado espacio que alberga miles de plantas. Cerca, se sitúa el lago Zúrich, el más importante de Suiza, ofreciendo multitud de alternativas de ocio.
El Kunsthaus Zürich es la Galería de Arte de Zúrich, posiblemente el más famoso de los tres grandes museos de la ciudad (junto con el Museo Nacional Suizo y el Museo Rietberg). Allí podrás encontrar firmas como las de Picasso, Monet, Munch, Vang Gogh… entre otras grandes personalidades artísticas.

Otro lugar que no podrás dejar de visitar es la Ópera de Zúrich, que inaugurada en 1.891, hoy representa uno de los auditorios más importantes de Europa.
Y si de sitios más importantes de Europa va la cosa, debes visitar la calle Bahnhofstrasse, considerada una de las más glamurosas y caras de toda Europa, aunque sea para echar un vistazo. Es recomendable un paseíto desde la Calle Rennweg hasta el lago, pasando por Paradeplatz para disfrutar de la grandeza de esta magnífica zona comercial.
Pero si eres de los/as que gusta en vivir lo castizo de cada sitio, sólo tendrás que cruzar el río para disfrutar del casco histórico de la ciudad, llenísimo de iglesias, galerías de arte, librerías, cafés y el emblemático Cabaret Voltaire, donde se dice que nació el dadaísmo.
Otro destino muy popular es visitar Lucerna, una excursión mochilera que comienza en Berna y Zúrich. Una vez allí, podrás disfrutar de algún que otro encanto, en sentido metafórico, por supuesto, ya que Lucerna goza de los más naturales y grandes encantos.

Por ejemplo, el Kapellbrücke o Puente de la capilla, es el puente de madera más viejo y segundo más largo de toda Europa. Su construcción data de 1.365 y conecta la ciudad vieja con la ciudad nueva, atravesando el río Reuss. En el techo del puente, además, podrás contemplar más de cien espacios que contienen pinturas típicas del arte de Lucerna. En su mitad, se encuentra la Wasserturm o Torre del Agua, uno de los grandes símbolos de la ciudad datado de finales de la Edad Media, cuya función inicial fue defensiva, pero también la de prisión y sala de tortura.
Lucerna
Hofkirche, una iglesia construida en el siglo XVII (durante la guerra de los treinta años), representando una de las más valiosas manifestaciones del renacimiento alemán.
También podrás ver el Altes Rathaus o Antiguo Ayuntamiento, con sus dos relojes presidiendo su torre y cúpula. Todo el edificio ofrece a la vista el más puro y exquisito estilo florentino.
A esto hay que añadir la famosa Musseggmauer, la gran Muralla de Lucerna que recorre todo su casco histórico con sus nueve torres defensivas. Allí, pasearás algunos tramos sobre la muralla y podrás visitar algunas torres por dentro.
Y por supuesto el emblemático Löwendenkmal, un monumento al león datado de principios del XIX en rememoración de la muerte de 700 componentes de la histórica Guardia Suiza al defender el Palacio de las Tullerías (París) durante la Revolución francesa.