Inicio » Lugares que ver en... » Asia » El nido del tigre: el templo de Bután colgado de un acantilado

El nido del tigre: el templo de Bután colgado de un acantilado


Hoy te recomendaremos un destino de viaje único para admirar la belleza de los templos asiáticos y vivir la paz que allí se puede sentir en el ambiente, transportándote a un lugar muy diferente, de lo que estamos acostumbrados en Occidente. Este lugar mágico se llama “El nido del tigre” y se encuentra situado en el monasterio de Takshang, posicionado en el borde de un risco del valle de Paro.

El templo en principio, se construyó para crear un homenaje al gurú procedente de la India, Padmasambhava, quien recorrió el Tibet subido al lomo de un tigre. Por semejante hazaña los habitantes de la zona al verlo llegar quisieron honrarlo creando un lugar sagrado y de ahí nació la historia del Nido del Tigre.

Como la mayoría de los templos budistas o hinduistas, este se deja ver entre la neblina de las colinas y las montañas creando una vista asombrosa y muy peculiar, que hace que te sientas en una vivencia de película, ambientada en un sentimiento nostálgico y místico, que te anima a intentar reflexionar acerca de la verdadera energía del ser humano y la extensión de la espiritualidad, logrando que seas más consciente de la relación humano-naturaleza como pilar básico de nuestras vidas.

El Nido del Tigre, así mismo, es uno de los iconos más famosos de Bután. Además de vivir el esplendor de las vistas y su naturaleza, también puedes acudir a diversas celebraciones y fiestas como el festival Tsechu, en donde se realizan procesiones de los santos y se crean bailes tradicionales para la honra de los mismos con trajes elaborados de forma artesanal y máscaras así como adornos para la cabeza y el cabello creados en color oro enérgico.

También puede que te sea de vital importancia el hecho de que el templo, conocido como el monasterio Taktshang, esté creado sobre el precipicio, siendo habilitado sobre 3000 metros a nivel del mar, sólo se puede llegar hasta él caminando así como mediante la ayuda de pequeñas mulas que habitan el pueblo. Esta localización es una de las más propicias para su ubicación, ya que en este tipo de alturas la energía y el aire se encuentra mucho más purificado, pudiendo vivir en primera persona, la experiencia de la meditación y la relajación.

Muchos turistas y visitantes aseguran que el viaje realizado a Bután no es el mismo sino se visita este lugar, ya que es uno de los lugares de peregrinación perfectos en la religión budista e hinduista. Igualmente el destino es ideal para todos aquellos/as aficionados/as al senderismo, creando una ruta totalmente completa en la que se puede aunar la belleza de la arquitectura asiática, con sus mil colores y bandeloras de mantras, así como la grandiosidad de la tranquilidad de la ruta, haciendo que vuelvas como una persona nueva.

En cuanto a la gastronomía de Bután puedes encontrar diversos platos que no tendrán casi ninguna diferencia con la comida china tradicional, entre los platos más famosos puedes probar el “Gondomaru”, unos huevos revueltos cocinados en una mantequilla clarificada y aromatizados algunas veces con jengibre; el “Phagshaphu”, unas tiras de carne de cerdo secas guisadas con chile y tubérculos; el “Phagshaphintshom”, un wok de tallarines con carne de cerdo o el “Tsampa”, una mezcla de harina de cebada con mantequilla cocinada, base de la gastronomía tradicional del lugar.

Un comentario

  1. Información Bitácoras.com…

    Hoy te recomendaremos un destino de viaje único para admirar la belleza de los templos asiáticos y vivir la paz que allí se puede sentir en el ambiente, transportándote a un lugar muy diferente, de lo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*